La Presidencia de Corea del Sur confirmó este viernes que evalúa distintas alternativas, incluidas medidas militares, para contribuir a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, aclaró que todavía no existe una decisión definitiva sobre el eventual envío de fuerzas a esa zona, en un contexto marcado por las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre Seúl y por la reducción de las maniobras militares conjuntas.

Un funcionario de la Casa Azul explicó que el Gobierno surcoreano considera posible realizar una contribución militar a los esfuerzos destinados a asegurar la navegación en el estrecho. No obstante, señaló que cualquier medida deberá analizarse en función de la postura de preparación que mantiene el país en la península de Corea y de acuerdo con los procedimientos previstos por la legislación local.

El funcionario también remarcó que una eventual participación no implicaría necesariamente el despliegue de fuerzas de combate. Según explicó, existen otras opciones para contribuir a la operación y la presencia militar no debe asociarse de manera automática con una intervención bélica.

Las declaraciones se produjeron después de versiones que indicaban que la Presidencia podría presentar ante el Parlamento una propuesta vinculada con la participación surcoreana en el estrecho de Ormuz. Por el momento, el Gobierno insiste en que no adoptó una resolución final sobre el alcance ni la modalidad de una posible misión.