El próximo 7 de marzo, diversos colectivos y organizaciones se reunirán en Lima para llevar a cabo una movilización en el marco del Día Internacional de la Mujer. La Asamblea 8M es la fuerza impulsora detrás de esta convocatoria, que busca hacer visible la violencia estructural que enfrentan las mujeres y las disidencias en Perú.

La concentración está programada para las 16:00 horas en el Parque Eduardo de Habich, situado detrás del Ministerio de Salud. Esta movilización no solo se llevará a cabo en la capital, sino también en varias regiones del país, con el objetivo de reclamar justicia, seguridad y dignidad para todas las personas.

Las organizadoras enfatizan la necesidad de una participación masiva para demandar cambios fundamentales y la erradicación de todas las formas de violencia. La jornada del 8 de marzo en Perú es un recordatorio de la lucha histórica de las mujeres trabajadoras y resalta la urgencia de implementar medidas efectivas contra la desigualdad y la violencia de género. En este contexto, lideresas indígenas awajún y wampis de la región Amazonas se sumarán a la marcha, alzando su voz por la grave situación de violencia sexual que afecta a su comunidad.

Las representantes del Consejo de Mujeres Awajún y Wampis (COMUAWUY) exigen sanciones para los agresores y un mayor compromiso estatal en sus territorios. Además de participar en la marcha, estas lideresas llevarán a cabo reuniones con instituciones públicas para presentar sus demandas y buscar respuestas frente a la crisis que atraviesan.

La violencia sexual contra menores indígenas en la provincia de Condorcanqui es una problemática alarmante, con más de 800 casos registrados. Muchos de estos abusos quedan impunes debido a la falta de acceso a la justicia y a los obstáculos para denunciar. La situación se ve agravada por la escasa presencia del Estado y la falta de recursos para atender a las víctimas.