En el marco de la celebración del Día de Andalucía, María Jesús Montero, vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, decidió no acudir a la ceremonia de entrega de medallas organizada por el presidente andaluz, Juanma Moreno. Durante un acto simbólico de izado de la bandera ante el Parlamento autonómico, Montero expresó su preferencia por estar con la gente común, resaltando su deseo de priorizar la cercanía con los ciudadanos.

La ministra subrayó que su decisión se basa en la importancia de compartir momentos con "la gente humilde", quienes se reúnen para celebrar y reivindicar sus tradiciones. Su agenda incluyó una visita a la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón Jiménez en Moguer, Huelva, así como su participación en un evento popular, en el que se mostró comprometida con la comunidad andaluza.

En sus declaraciones, Montero también hizo hincapié en su opinión sobre la gala institucional, sugiriendo que los asistentes parecían seguir un guion preestablecido que dependía del discurso del presidente de la Junta. Además, abordó temas cruciales como la cohesión social y la importancia de fortalecer los servicios públicos, haciendo énfasis en la defensa de la sanidad y la educación como pilares fundamentales para el desarrollo de Andalucía y su ciudadanía.