La Audiencia Nacional ha autorizado la extradición de un ciudadano moldavo que enfrentará una pena de cinco años de prisión en su país por un delito de secuestro cometido en julio de 2012. El tribunal español consideró que se cumplían las condiciones legales necesarias y desestimó las objeciones de la defensa, que alegaba riesgos de trato inhumano y la existencia de un recurso en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
El individuo, detenido el 15 de septiembre de 2025 en Salou, Tarragona, fue capturado por los Mossos d’Esquadra en cumplimiento de una orden de arresto internacional emitida por Moldavia. Su detención se produjo en el marco de un proceso de extradición iniciado tras la sentencia firme dictada por el Tribunal de Apelación de Chisinau en febrero de 2022.
Los cargos incluyen el secuestro de una víctima, quien fue trasladada en un vehículo a un bosque en la capital moldava, donde sufrió agresiones físicas para forzarle a confesar el robo de un teléfono móvil. La sentencia menciona que el acusado fue parte del grupo que golpeó a la víctima con pies y manos, además de utilizar un bate de madera, lo que resultó en lesiones leves. A pesar de haber sido absuelto inicialmente en 2020, la apelación del Ministerio Fiscal llevó a una condena definitiva en 2022, que ahora será ejecutada tras su extradición.
La defensa del moldavo intentó evitar la entrega argumentando sobre posibles tratos inhumanos en las cárceles de su país, así como el recurso pendiente en el Tribunal Europeo. Sin embargo, el tribunal español determinó que estos argumentos no justificaban la suspensión de la extradición, ya que el proceso judicial en España se llevó a cabo con las audiencias correspondientes donde se evaluaron ambas posturas.



