El ministro de Energía y Minas de Perú, Ángelo Alfaro, admitió que el gobierno no estaba preparado para la crisis energética que afecta al país, señalando que la respuesta ante el desabastecimiento de combustible no ha sido la esperada. En una entrevista reciente, Alfaro destacó el esfuerzo del Ejecutivo desde el inicio de la emergencia provocada por la explosión de un ducto en Megantoni, Cusco, aunque los resultados aún son insatisfactorios.
La explosión ocurrió el 1 de marzo y la empresa Transportadora de Gas del Perú estimó que la reparación del ducto tomaría unas dos semanas. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas en la zona plantean dudas sobre si se cumplirá con el plazo establecido. A pesar de esto, el ministro se mostró optimista, afirmando que el clima en el área de trabajo había mejorado y que los trabajos de reparación avanzarían rápidamente, asegurando que el gas debería estar disponible para la población el 14 de marzo.
El incidente ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético peruano, generando largas filas en las estaciones de servicio y un aumento en los precios de pasajes y alimentos. Ante esta situación, Alfaro sugirió la necesidad de realizar una investigación profunda para entender las razones detrás de la paralización de proyectos energéticos clave. Por su parte, Carlos Puente, director de la Asociación de Grifos del Perú, advirtió que la crisis podría extenderse a otros combustibles, no solo al GLP y GNV, afectando también la disponibilidad de gasolina y diésel en el futuro.



