El ministro de Exteriores del Reino Unido, David Miliband, lamentó este miércoles la respuesta del Gobierno israelí al anuncio británico de que vetará el comercio con los asentamientos ubicados en territorios ocupados. Sin embargo, sostuvo que la medida, adoptada junto con otros aliados internacionales, constituye “lo correcto” y ratificó su respaldo a la decisión.

“Preferiría que Israel no hubiera anunciado lo que anunció. Pero, en general, creo firmemente que lo que hicimos, junto con otros aliados internacionales, fue absolutamente lo correcto”, afirmó Miliband durante una entrevista televisiva. Sus declaraciones se conocieron después de que Israel resolviera cerrar el consulado en Jerusalén e imponer sanciones a políticos británicos.

El jefe de la diplomacia británica aseguró que lamenta esas represalias, aunque dijo sentirse “orgulloso” del paso adoptado. Según explicó, la decisión representa un cambio en la política exterior del Reino Unido, que busca endurecer su posición frente a Tel Aviv y proteger la posibilidad de una solución de dos Estados.

“Creemos que la única vía para garantizar la seguridad tanto del pueblo israelí como del pueblo palestino es una solución de dos Estados: dos Estados viables y seguros que coexistan uno junto al otro”, señaló. En ese sentido, advirtió que ese escenario “está siendo destruido por los hechos sobre el terreno”.

Miliband también cuestionó la expansión de los asentamientos, una política que, afirmó, “se ha acelerado cada vez más”. “No estábamos dispuestos a permanecer de brazos cruzados ante eso y ante lo que, francamente, constituye la opresión del pueblo palestino”, sostuvo.