Miles de personas continuaban regresando este viernes por la tarde a Marruecos a través del paso fronterizo de El Tarajal, en Ceuta. En sentido contrario, solo pequeños grupos intentaban alcanzar a nado la costa de la ciudad autónoma. El movimiento de salida era considerablemente mayor que el de entrada, en una jornada marcada por la presencia de personas exhaustas tras permanecer durante horas en las calles de Ceuta, donde prácticamente todos los comercios estuvieron cerrados.

Hasta las 20.30, alrededor de 30 militares del Ejército custodiaban la playa de El Tarajal para impedir nuevos ingresos por mar. En las inmediaciones también se habían dispuesto ambulancias destinadas a asistir a personas heridas o con síntomas de ahogamiento después de nadar desde el país vecino.

Algunos de los jóvenes que intentaban llegar a Ceuta consiguieron eludir el dispositivo y avanzar hacia el centro de la ciudad. Sin embargo, agentes desplegados en la zona consideraban que era cuestión de tiempo que esas personas se cansaran de permanecer allí y optaran por regresar a Marruecos, como ya había ocurrido con otros llegados durante las últimas 24 horas. La disminución de los intentos de entrada llevó a que, cerca de las 20.30, los militares abandonaran la playa.