La semana pasada, el presidente Javier Milei inauguró la Argentina Week en Nueva York, ante más de 300 inversores, banqueros y ejecutivos en el piso 15 de la nueva torre de JP Morgan, ubicada sobre Park Avenue. Jamie Dimon, CEO de JP Morgan y una de las figuras más influyentes de Wall Street, fue el encargado de presentar a Milei, afirmando que el mandatario argentino cuenta con convicciones firmes para abordar los desafíos del país. La concurrencia fue tal que muchos asistentes tuvieron que seguir el evento desde salones contiguos a través de pantallas.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue cuando Milei, dirigiéndose al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, le advirtió en tono jocoso pero serio: "Preparate, Santiago, porque te van a salir los dólares por las orejas". Esta afirmación generó expectativas sobre un potencial ingreso de divisas al país, que el presidente atribuyó a sectores como la energía, la minería y la economía del conocimiento, entre otros.
Sin embargo, un elemento clave que podría amplificar estas promesas es la actual situación geopolítica. La reciente escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán ha posicionado a Argentina como un proveedor seguro de energía y alimentos en un mundo convulsionado. El cierre de facto del Estrecho de Ormuz, tras un ataque a Irán, ha interrumpido el tráfico de petróleo, llevando el precio del Brent a niveles superiores a los 100 dólares por barril. Mientras tanto, en la Patagonia, la producción de Vaca Muerta continúa rompiendo récords, lo que refuerza la capacidad de Argentina para abastecer al mercado global sin depender de rutas comerciales peligrosas.



