El cineasta belga Michael R. Roskam presentó en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián “Le Faux Soir”, una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial que recupera un episodio de la Resistencia para reflexionar sobre los conflictos y desafíos de la actualidad.
La trama aborda la publicación clandestina de “Le Faux Soir”, considerada por el director como el primer “hackeo mediático” de la historia. A partir de ese hecho, la película establece un vínculo con los debates contemporáneos sobre las fake news y la libertad de expresión. “Contamos algo del pasado para contar algo de lo que sucede hoy en día. Ahí es donde yace la razón por la que hay películas acerca de la Primera y Segunda Guerra Mundial. A veces utilizamos el pasado para contar algo acerca de la actualidad con la esperanza de que podamos cambiar algo de cara al futuro”, sostuvo Roskam.
El director también remarcó que la disputa por la libertad de expresión atraviesa distintas épocas. “Desde siempre ha habido una batalla a la hora de tener libertad para expresarnos”, afirmó. En ese sentido, señaló que la democracia permite preservar la existencia de “narrativas diferentes”, a diferencia de los regímenes totalitarios, que buscan imponer “una única narrativa”.
Roskam defendió la necesidad de continuar luchando por la libertad de expresión, incluso cuando se trate de opiniones con las que uno no está de acuerdo. “Las palabras son armas”, resumió, aunque aclaró que esa lucha no implica recurrir a “pistolas ni dinamita”.



