Dos cazas F-18 de las Fuerzas Aéreas y Espaciales de España fueron desplegados durante la madrugada para monitorear un dron detectado por Rumanía en territorio ucraniano, cerca de la frontera común. Las aeronaves cumplían tareas de Policía Aérea Reforzada desde la Base 57 Aérea Mihail Kogalniceanu, en territorio rumano.
Según informó el Ministerio de Defensa de Rumanía, el sistema de vigilancia radar identificó durante la noche del 25 al 26 de septiembre un “objetivo aéreo” que se desplazaba en las proximidades de Vâlkove, en Ucrania. Ante esa situación, el Centro Nacional Militar de Mando notificó al Inspectorado General para Situaciones de Emergencia sobre la aplicación de medidas de alerta para la población del norte del distrito de Tulcea.
A las 00.15 horas se emitió un mensaje de alerta y los dos aviones españoles despegaron para seguir la evolución del episodio. La alerta aérea finalizó a la 01.30, sin que se informaran incursiones en el espacio aéreo rumano.
El despliegue se produjo pocos días después de otro episodio similar. En la noche del 23 al 24 de septiembre, otros cazas F-18 españoles apostados en la Base Mihail Kogalniceanu habían sido activados, también en el marco de la misión de Policía Aérea de la OTAN, para monitorear un grupo de objetivos detectados en la zona.



