El Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, afirmó que el país ha implementado diversas medidas en los últimos años para mitigar el impacto de posibles incrementos en los precios de los combustibles. Entre estas acciones se destacan la adquisición de una refinería en Texas, la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas y el fortalecimiento del sistema nacional de refinación, lo que ha permitido aumentar la capacidad de procesamiento de crudo a nivel local y disminuir la dependencia de productos importados.
La gasolina en México está sujeta a precios internacionales, lo que significa que un aumento sostenido del petróleo afecta de manera directa a los consumidores. Para contrarrestar este efecto, el gobierno federal ha implementado estímulos fiscales a través del IEPS, asegurando que no se incrementarán los precios por esa vía, tal como lo reafirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
En el marco de una semana crucial, el país se enfrenta a dos frentes importantes: uno relacionado con la defensa de sus intereses comerciales y otro vinculado a la situación energética, ya que una crisis lejana podría repercutir en los precios locales. Ebrard también destacó que México se presentará con un sólido respaldo en la revisión del T-MEC, el cual inicia formalmente la próxima semana, apoyado por un amplio proceso de consulta pública que mostró un 78.5% de apoyo a la renovación del acuerdo. Sin embargo, la guerra en Medio Oriente, que afecta el mercado petrolero global, podría complicar aún más la situación, advirtió el funcionario.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, se encuentra en el centro de esta crisis. Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, más de un centenar de buques están varados en la zona, lo que ha llevado a los países importadores a liberar reservas estratégicas para intentar estabilizar los precios de la energía.



