Maslenitsa, conocida como la fiesta de la manteca, es una de las celebraciones más emblemáticas y antiguas del mundo eslavo oriental. Cada año, en Rusia, Ucrania y Bielorrusia, miles de personas se reúnen para dar la bienvenida a la primavera y despedir el invierno con una semana llena de festividades que incluyen música, juegos, desfiles y, por supuesto, los deliciosos blinis, esos panqueques rellenos que son un verdadero manjar. En 2023, esta colorida celebración tuvo lugar del 16 al 22 de febrero.
El origen de Maslenitsa se remonta a épocas anteriores a la llegada del cristianismo a Rusia, cuando las comunidades paganas rendían homenaje al sol en un ritual que marcaba el final del invierno y la llegada de la luz y la renovación de la naturaleza. La profesora Darra Goldstein, experta en cultura culinaria rusa, explica que antes de la cristianización en el año 988, el culto solar era fundamental en estas festividades, donde los panqueques, con su forma redonda y sabor a manteca, simbolizaban el sol, esencial para las cosechas y la supervivencia de la comunidad.
Con la llegada del cristianismo, la Iglesia Ortodoxa Rusa adaptó Maslenitsa a su calendario religioso, ubicándola antes de la Cuaresma. Este cambio buscaba integrar las tradiciones paganas en la fe cristiana. Así, la festividad se convirtió en una oportunidad de celebración y exceso, permitiendo el consumo de lácteos que luego serían prohibidos durante el ayuno. En esta semana de festividades, Lady Maslenitsa, un muñeco de paja que simboliza el invierno, es el protagonista, recorriendo las calles mientras la comunidad se une para disfrutar de la música y los blinis, que son el centro de atención en cada encuentro familiar y festivo.



