Este martes, la Plaza de los Mártires en Minab se llenó de miles de personas que se reunieron para rendir homenaje a las 165 víctimas del trágico bombardeo que destruyó la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh. La ceremonia, que comenzó a las 8:00 hora local (4:30 GMT), se caracterizó por la presencia de féretros cubiertos con banderas iraníes que avanzaban entre una multitud que gritaba consignas contra Estados Unidos e Israel. Este evento se convirtió en el entierro más masivo en esta ciudad de la provincia de Hormozgán desde que comenzara la ofensiva de las fuerzas estadounidenses e israelíes el 28 de febrero.

Cientos de asistentes, en medio del llanto, portaban fotografías de las víctimas y ayudaban a llevar los féretros hacia más de un centenar de tumbas que habían sido excavadas en el cementerio local. Una mujer, que se presentó como la madre de una de las fallecidas, mostró imágenes a la televisión estatal, calificándolas de “documentos de crímenes estadounidenses”. La multitud, indignada, respondió con gritos de “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”.

El gobernador de Minab, Mohamad Radmehr, confirmó la recuperación de los cuerpos de 165 personas, incluyendo alumnas, maestras y padres que se encontraban en el colegio durante el ataque. Otras 95 personas sufrieron heridas, la mayoría de ellas menores. Aunque las cifras no han sido verificadas de forma independiente, varios medios internacionales han corroborado la veracidad de videos del suceso. El régimen iraní ha atribuido la responsabilidad del ataque a Israel, aunque sin presentar pruebas concretas. La UNESCO y la ONU han calificado el ataque como una grave violación del derecho humanitario internacional, pidiendo una investigación exhaustiva de los hechos.