En España, la precariedad laboral se manifiesta de manera alarmante, con más de 400.000 trabajadores realizando horas extras sin recibir compensación. Según un análisis del Gabinete Económico de Comisiones Obreras (CCOO), se estima que cada semana se llevan a cabo un promedio de 2,5 millones de horas no pagadas, lo que representa una grave preocupación para el bienestar de los empleados.

El informe destaca que el 47% de quienes realizan estas horas adicionales no reciben ningún tipo de remuneración ni tiempo de descanso. Esta situación no es aislada, sino que se ha convertido en una práctica estructural en el mercado laboral español, afectando a cientos de miles de hogares y consolidando un sistema de explotación laboral que no ha sido abordado adecuadamente.

El costo económico de estas horas no pagadas se traduce en una pérdida significativa para los trabajadores, que dejan de percibir aproximadamente 7.355 euros anuales en salarios y cotizaciones. Este fenómeno genera un ahorro de 3.243 millones de euros para las empresas, además de evidenciar la creación de 62.000 empleos a jornada completa que no se materializan debido a estas prácticas. CCOO enfatiza que el impacto de las largas jornadas laborales va más allá de lo económico, afectando también la salud física y mental de los trabajadores, lo que representa un costo adicional para el sistema de salud pública.

Las largas horas de trabajo aumentan el estrés y el agotamiento, lo que conlleva consecuencias negativas para la salud de los empleados y, por ende, para el sistema sanitario. CCOO alerta sobre la necesidad de abordar esta problemática, que no solo repercute en el trabajador individual, sino que también afecta al sistema tributario y a la Seguridad Social, creando un círculo vicioso que demanda atención urgente.