A pocos días de las elecciones que renovarán el Congreso, la Policía Nacional se encuentra ultimando los detalles de un operativo de gran envergadura. El 8 de marzo se abrirán más de 13.000 centros de votación en todo el país, lo que requerirá una presencia constante de las fuerzas de seguridad para garantizar el correcto desarrollo del proceso electoral.
En total, se pondrán en funcionamiento 13.493 puestos de votación y 122.121 mesas. La Policía será responsable de la seguridad en 7.679 de estos centros, lo que representa el 57% del total, y custodiando 110.214 mesas, equivalentes al 90% de la cantidad total. La magnitud de este despliegue exige una coordinación precisa entre las fuerzas de seguridad, las autoridades civiles y los organismos electorales.
Cerca de 120.000 policías serán movilizados para la ocasión, con 70.000 de ellos asignados a los puestos de votación para realizar funciones de vigilancia. Los restantes 50.000 estarán distribuidos en las zonas aledañas para facilitar la movilidad y prevenir desórdenes. El general William Oswaldo Rincón, director de la Policía, aseguró que se han dispuesto todas las capacidades necesarias para que el proceso electoral transcurra “con transparencia y respeto por la democracia”. Sin embargo, la situación de seguridad en algunas regiones es preocupante, ya que 170 municipios presentan riesgos, de los cuales 81 están clasificados en riesgo extremo, lo que representa un aumento del 65% respecto a las elecciones de 2022.
Entre las áreas más vulnerables se encuentran Arauca, el Nordeste antioqueño, el sur de Bolívar y el Pacífico, donde la presencia de grupos armados ilegales y antecedentes de violencia política son motivo de alarma. Recientes incidentes, como la retención de la senadora indígena Aida Quilcué y la desaparición del equipo de comunicaciones de la candidata Ana Guetio, aumentan la preocupación sobre la seguridad en estos territorios. En este contexto, se implementarán Puestos de Mando Unificado para coordinar las acciones policiales y monitorear en tiempo real cualquier eventualidad durante la jornada electoral.



