Marruecos afirmó que no encuentra “ninguna incriminación” en el texto aprobado por el Parlamento Europeo sobre la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio en Ceuta. Al mismo tiempo, el país ratificó su apuesta por mantener un “diálogo abierto, franco y sereno” con la Unión Europea para abordar desafíos comunes, entre ellos la cuestión migratoria.

El embajador marroquí ante la UE y la OTAN, Ahmed Reda Chami, sostuvo que la resolución de la Eurocámara “no contiene ninguna incriminación ni ninguna instrucción dirigida a Marruecos”. Según el diplomático, el documento tampoco recoge “ninguno de los intentos de instrumentalización de la cuestión migratoria”.

El informe aprobado este jueves señala a la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno español como un factor con “efecto llamada” en los hechos ocurridos en Ceuta. Además, denuncia que la ciudad fue “invadida”, advierte sobre la utilización de la migración como un arma de guerra híbrida y reclama medidas urgentes a las autoridades nacionales y europeas.

Chami también destacó que varias enmiendas que consideró “hostiles” hacia Marruecos no fueron aprobadas. Atribuyó ese resultado al “enfoque responsable, constructivo y sereno” de la mayoría de los eurodiputados, especialmente de los representantes de las principales formaciones políticas del Parlamento Europeo.

Por último, el embajador cuestionó las “campañas de comunicación y de propaganda” que, según afirmó, intentan atribuir al texto disposiciones o posiciones que no contiene. La postura marroquí apunta así a preservar el diálogo con la UE pese a las diferencias surgidas en torno a la crisis migratoria en Ceuta.