El actor Mario Casas presentó su nueva película, Zeta, en un evento especial realizado en Callao. Este filme, que aborda el tema del espionaje, demandó de él un intenso entrenamiento para lograr una notable transformación física. En esta ocasión, su pareja, Melyssa Pinto, lo acompañó por primera vez, aunque ambos optaron por posar por separado en el photocall. Ante la expectativa de sus seguidores sobre cuándo se verán juntos en una fotografía, el actor reflexionó sobre el significado de la naturalidad en su vida pública.

En la alfombra roja, se esperaba que Mario y Melyssa hicieran su debut como pareja, especialmente en el marco de los Premios Goya. Sin embargo, Casas eligió asistir con su madre, Heidi Sierra, lo que desató preguntas sobre la posibilidad de ver a Melyssa a su lado en futuras ocasiones. “Ojalá se repita, eso indicaría otra nominación, y siempre es un honor ser reconocido por mis colegas”, comentó el actor, quien también destacó la importancia de su familia en su vida.

Respecto a su relación con Melyssa, Mario enfatizó que prefiere mantener una separación entre su vida personal y profesional. “Al final, lo que importa es el trabajo y eso es lo que debe resonar”, afirmó. También se refirió a la integración de Melyssa en su círculo familiar, resaltando la buena acogida que ha tenido por parte de sus hermanos, Christian y Sheyla, quienes también valoraron el respeto y cariño que han desarrollado hacia sus parejas. Sheila expresó su orgullo por el impacto que sus hermanos generan en el público, afirmando que es una experiencia a la que ya se han acostumbrado a lo largo de los años.