Las docentes del jardín de infantes Angelito de Dios, ubicado en Ucayali, Perú, se preparan para el inicio del ciclo escolar sin contar con un espacio físico adecuado para llevar a cabo sus labores. Ante la falta de aulas disponibles, las maestras se ven obligadas a atender a los padres de los alumnos en la vía pública, una situación que ha sido corroborada por diversos medios locales.

Para poder brindar atención a las familias, las educadoras han improvisado un refugio utilizando calaminas recicladas y un piso temporal que ellas mismas construyeron. Este improvisado espacio les permite recibir a los padres para la entrega de documentación y el pago de matrícula. La carencia de infraestructura educativa ha dejado a la comunidad sin un lugar seguro para realizar las actividades previas al comienzo de clases, que se inicia en apenas días.

Las profesoras han señalado que el lugar en el que se encuentran trabajando actualmente se ubica en la entrada de otra institución educativa de la zona, donde se había prometido la habilitación de aulas de contingencia. Sin embargo, estas instalaciones aún no están listas y el inicio de clases se aproxima rápidamente. Las docentes ya están organizando las dinámicas y actividades para la primera semana, a pesar de las difíciles condiciones en las que deben operar.