Los informes financieros de cierre de 2025 de los principales bancos privados en Argentina han puesto de manifiesto un deterioro en los indicadores de riesgo crediticio. Entidades como Grupo Supervielle, Banco Macro, Banco BBVA y Grupo Galicia han reportado un incremento en la morosidad, lo que ha llevado a un aumento en las previsiones por incobrabilidad y, en consecuencia, ha impactado directamente en la rentabilidad del sector financiero. A pesar de esta situación adversa, hay señales que sugieren una posible mejora en los próximos meses.

El aumento de la morosidad está vinculado a un contexto macroeconómico marcado por altas tasas de interés reales durante gran parte de 2025, una desaceleración de la actividad económica y una presión creciente sobre los ingresos de los hogares. Estos factores han comenzado a influir en la capacidad de los clientes para cumplir con sus obligaciones crediticias desde marzo del año pasado, situación que se intensificó en diciembre, de acuerdo a los informes.

A pesar de estos desafíos, las instituciones financieras están implementando diversas estrategias para optimizar la cobranza y reorganizar sus carteras. Además, confían en que la situación podría comenzar a mejorar a medida que se estabilicen las tasas de interés y se recupere el entorno macroeconómico, justo antes de un año electoral crucial. Por ejemplo, Grupo Supervielle reportó que su ratio de morosidad alcanzó el 5% en el último trimestre de 2025, un aumento significativo en comparación con los trimestres anteriores. Este crecimiento ha estado relacionado principalmente con el aumento en los atrasos de la cartera minorista y algunos signos de estrés en los préstamos corporativos.