El presidente de Francia, Emmanuel Macron, promulgó este miércoles la ley que establece el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en el país. La norma fue publicada en el Diario Oficial del Estado, un paso necesario para que sus disposiciones entren definitivamente en vigor.

El texto, aprobado la semana pasada por el Consejo Constitucional tras años de debate, permite que determinados pacientes accedan a un medicamento letal para poner fin a su vida. La legislación contempla el suicidio asistido cuando la persona puede autoadministrarse el fármaco y autoriza la intervención de un médico o de otro profesional sanitario cuando el paciente no puede hacerlo por sus propios medios.

Para solicitar esta asistencia, la persona debe ser mayor de edad y tener nacionalidad francesa o una residencia de larga duración en el país. Además, debe padecer una enfermedad grave e incurable, en fase terminal o avanzada, y atravesar un dolor físico insoportable. También debe conservar la capacidad de tomar una decisión informada hasta el final del proceso.

La evaluación estará a cargo de un médico y requerirá la participación de otros profesionales sanitarios, que deberán determinar si el paciente cumple con las condiciones previstas por la ley. De este modo, la norma fija un procedimiento específico para establecer quiénes pueden acceder al nuevo derecho y bajo qué circunstancias.