El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió que cualquier intento de interferencia extranjera en las elecciones del país “sufrirá una dura derrota en las urnas”. Sus declaraciones se produjeron luego de que el Gobierno brasileño decidiera denegarles el visado a dos altos funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, que la administración de Donald Trump planeaba enviar para auditar el sistema electoral brasileño.
“A cualquiera del extranjero que quiera interferir en las elecciones brasileñas, les advierto que recibirán una dura derrota aquí en las elecciones”, afirmó Lula durante un acto político en respaldo de la candidatura de Fernando Haddad a gobernador de Sao Paulo.
El mandatario sostuvo que Brasil es un país soberano y calificó de “injerencia” la decisión impulsada por la Casa Blanca. “Que nadie de fuera venga a meter las narices en nuestras elecciones”, expresó ante cientos de personas.
En el mismo discurso, Lula reivindicó los valores que, según dijo, aprendió de su madre, a quien describió como analfabeta. “No soy de hacer alardes, no me gusta prometer lo que no puedo cumplir, pero os voy a decir algo que llevo desde que nací: andar con la cabeza alta, tener vergüenza y carácter”, señaló. También sostuvo que esas cualidades “no se encuentran en el centro comercial ni en Mercado Livre”, sino que “se adquieren desde la cuna” y se aprenden de los padres.
Las declaraciones fueron realizadas después de que las autoridades brasileñas confirmaran el retiro de los visados al subsecretario de Estado para —según la información disponible— y a otro funcionario estadounidense, en el marco de la disputa por la supervisión del sistema electoral brasileño.



