Luis Arroyo ha sido nombrado como el nuevo primer ministro de Perú, convirtiéndose en el duodécimo jefe del gabinete en un lapso de solo cuatro años. Este cambio ocurre en un contexto de crisis política y tensiones con el Congreso, donde la inestabilidad institucional se ha vuelto una constante. Desde el 28 de julio de 2021, el país ha visto un ritmo de recambio de líderes sin precedentes.

Durante la gestión del ex presidente Pedro Castillo, se produjeron cinco cambios en la presidencia del Consejo de Ministros. Guido Bellido fue el primero en asumir el cargo, inmediatamente después de la toma de posesión de Castillo, y se mantuvo en funciones hasta octubre de 2021. A partir de allí, Mirtha Vásquez y Héctor Valer se sucedieron en el cargo en breves períodos, reflejando la inestabilidad política que caracterizó a ese gobierno.

La situación no mejoró con la salida de Castillo, ya que su sucesora, Dina Boluarte, también enfrentó dificultades al nombrar a ministros que no lograron afianzarse en el cargo. El último cambio antes de la llegada de Arroyo fue el breve mandato de Denisse Miralles, quien fue destituida tras solo 21 días de gestión. La llegada de Arroyo se da en un contexto de expectativas sobre una posible mejora en la gobernabilidad del país.