A cuatro años de la invasión rusa a Ucrania, los líderes de los ocho países que conforman el grupo nórdico-báltico (NB8) se reunieron en Kiev para reafirmar su apoyo a la nación afectada por el conflicto. Durante este encuentro, los mandatarios firmaron una declaración conjunta junto al presidente Volodímir Zelensky, en la que no solo se homenajeó a las víctimas de la guerra, sino que también se establecieron condiciones firmes para cualquier negociación futura, enfatizando que no se debe legitimar la ocupación territorial rusa y que se requieren garantías de seguridad para Ucrania.

El comunicado, que fue respaldado por Estonia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia, condena de manera categórica la “guerra de agresión de Rusia” y exige un cese inmediato de la invasión. Esta declaración se produce en un contexto de esfuerzos diplomáticos, donde las rondas de negociaciones impulsadas por la administración de Donald Trump no han logrado avances significativos. El bloque NB8 enfatiza que cualquier acuerdo debe estar fundamentado en el Derecho Internacional y no puede recompensar la agresión ni permitir que Ucrania quede expuesta a nuevas amenazas.

El acto en Kiev, que incluyó un viaje en tren de varios líderes desde la frontera polaca, refuerza el compromiso político de estos países. Entre los participantes se encontraban la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson. Los líderes también asistieron a una reunión de la Coalición de los Dispuestos, que busca definir garantías de seguridad europeas para un posible alto el fuego. En su declaración, los gobiernos del NB8 reiteraron su intención de mantener una presión constante sobre Rusia, lo que incluye el fortalecimiento de sanciones y la lucha contra la “flota en la sombra” que Moscú utiliza para evadir las restricciones comerciales.