Los mercados bursátiles y de materias primas se enfrentan a una nueva semana de tensiones globales, luego del reciente ataque a Irán que ha generado un impacto negativo en los índices financieros. Las principales plazas del mundo han registrado caídas significativas, con el IBEX 35 de Madrid liderando las pérdidas con un descenso del 7,01%, marcando su semana más complicada desde el inicio de la guerra en Ucrania. Otras ciudades como París, Fráncfort, Milán y Londres también experimentaron retrocesos notables, todos por encima del 5%.
A medida que el conflicto avanza, el precio del petróleo y del gas ha aumentado notablemente, en gran parte debido al posible bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto crítico por el que transita el 20% de la producción mundial de petróleo. El barril Brent, referencia en Europa, ha superado los 92 dólares, lo que representa un incremento del 27% en comparación con semanas anteriores. Por otro lado, el gas natural ha visto un aumento de más del 50% en su precio, alcanzando más de 52 euros por megavatio hora.
Los analistas advierten que la volatilidad en los mercados continuará, y que la duración del conflicto será un factor determinante en la recuperación económica. Mientras algunos expertos predicen un desenlace rápido similar al de la guerra de 12 días en 2025, otros sugieren que un conflicto prolongado podría elevar aún más los precios energéticos, afectando a la inflación y al crecimiento económico global. Se anticipa que la situación actual ya está influyendo en las políticas monetarias de los bancos centrales, con cambios en las expectativas económicas a nivel mundial.


