El ácido ascórbico, conocido comúnmente como vitamina C, es uno de los nutrientes más valorados en una dieta equilibrada. Este compuesto es fundamental para diversas funciones del organismo, como el fortalecimiento del sistema inmunológico, la mejora en la absorción del hierro de origen vegetal y la protección celular contra el daño oxidativo. Además, juega un papel crucial en la síntesis de colágeno, una proteína clave para la salud de la piel, los huesos y los vasos sanguíneos.
A diferencia de otras vitaminas, el cuerpo humano no es capaz de producir ni almacenar vitamina C en grandes cantidades. Por este motivo, es esencial obtenerla a través de los alimentos que consumimos diariamente. Las frutas y verduras frescas son las principales fuentes de este nutriente, y su ingesta regular está relacionada con una mejor salud general y un menor riesgo de diversas enfermedades.
Aunque muchas personas relacionan la vitamina C principalmente con los cítricos, existen otras frutas que contienen niveles incluso más altos de este nutriente. De acuerdo con información de la Clínica Universidad de Navarra, a continuación se detallan siete de las frutas más ricas en vitamina C y su contenido aproximado por cada 100 gramos. La guayaba lidera la lista, aportando alrededor de 273 miligramos de vitamina C, seguida por la papaya y el kiwi, que también ofrecen beneficios adicionales para la salud.



