Las intensas precipitaciones que afectan a diversas regiones de Argentina están generando serias amenazas para la población. Estos eventos climáticos no solo provocan pérdidas humanas y lesiones, sino que también ocasionan importantes daños a la infraestructura y el medio ambiente. Resulta crucial estar informado sobre los riesgos asociados y adoptar medidas preventivas para mitigar sus efectos.

Entre los peligros más significativos que surgen de estas lluvias se encuentran los huaicos, inundaciones, lahars, aluviones, derrumbes, desbordes y deslizamientos. Cada uno de estos fenómenos presenta características específicas y puede impactar de diferentes maneras a las comunidades que se encuentran en sus trayectorias. Por lo tanto, es esencial comprender cada uno de estos riesgos para actuar de manera adecuada.

El huaico, por ejemplo, es un fenómeno que se presenta frecuentemente en cuencas hidrográficas durante la temporada de lluvias, manifestándose de forma rápida y a menudo acompañado de ruidos y olores característicos. Por su parte, las inundaciones se producen cuando ríos o lagos desbordan, cubriendo áreas adyacentes. Es fundamental que las comunidades tomen precauciones, evitando asentamientos en zonas vulnerables, especialmente en áreas propensas a huaicos, para reducir el riesgo de sufrir daños material y personal en caso de eventos climáticos extremos.