La Liga de Naciones Femenina de la Conmebol retomó su actividad el 10 de abril, generando una intensa expectativa entre los aficionados. Cuatro encuentros se llevaron a cabo, donde ocho selecciones se disputaron los dos lugares directos para la Copa Mundial de la FIFA 2027 que se celebrará en Brasil, así como las plazas disponibles para el Torneo de Repechaje. Este certamen no solo es crucial para la clasificación mundialista, sino que también marca un hito en el desarrollo del fútbol femenino en Sudamérica, donde las selecciones buscan consolidar su crecimiento y profesionalización.

En esta jornada, la selección colombiana se enfrentó a Venezuela, que partía como líder del torneo en el estadio Pascual Guerrero. Este partido fue de vital importancia, ya que no solo se disputaban puntos, sino también el orgullo de posicionarse en la parte alta de la tabla de posiciones. Al finalizar el encuentro, Colombia logró una victoria por 2-1, lo que le permitió escalar al segundo puesto en la clasificación, acumulando un total de 10 puntos. Este avance se traduce en tres victorias y un empate, lo que refleja el buen momento que atraviesa el equipo dirigido por su cuerpo técnico.

Vale la pena mencionar que en esta quinta jornada, Bolivia no participó, ya que el número impar de equipos en la Liga de Naciones implica que algunas selecciones deben descansar. Brasil, por ser el país anfitrión del próximo mundial, no está compitiendo en esta edición, aunque se espera su retorno en el camino hacia el torneo de 2031. Esta ausencia ha generado un impacto en la dinámica del torneo, ya que las selecciones buscan aprovechar cada encuentro para sumar puntos cruciales.

Paraguay también tuvo un desempeño destacado al enfrentar a Ecuador en Asunción, donde logró una victoria contundente por 2-0. Los goles de Cindy Ramos y Camila Arrieta, este último desde el punto penal, fueron determinantes para que el equipo guaraní ascendiera a la quinta posición de la tabla, alcanzando así seis puntos en total. Este triunfo revitaliza las esperanzas de Paraguay en la competencia por un lugar en la próxima Copa Mundial.

Por otro lado, Argentina continúa consolidándose en la lucha por un lugar directo al mundial tras vencer a Chile por la mínima diferencia en Valparaíso. La anotación de Florencia Bonsegundo desde el penal no solo le dio el triunfo a las albicelestes, sino que también les permitió sumar 10 puntos y mantener la ilusión de clasificar. Este encuentro fue un reflejo de la competitividad del torneo, donde cada partido puede cambiar el rumbo de las selecciones involucradas.

Finalmente, Perú se sumó a la pelea por un lugar en el repechaje y, potencialmente, en la Copa Mundial, luego de su victoria 2-1 ante Uruguay en Cusco. La selección inca, que no lograba una victoria en competiciones continentales desde la Copa América Femenina de 2003, mostró un crecimiento notable en este torneo. A pesar de comenzar en desventaja por un penal convertido por Pamela González, lograron revertir la situación con goles de Alesia García y Sandra Arévalo, lo que les permite soñar con un final sorpresivo en la competencia. Esta jornada fue una clara muestra del potencial del fútbol femenino en la región, donde el talento y la competitividad están en constante crecimiento.