Una tortilla de supermercado nunca igualará el sabor de una hecha en casa, preparada con dedicación y buenos ingredientes. Sin embargo, resultan ser una opción conveniente para eventos y reuniones donde el tiempo es limitado y no se desea cocinar. A pesar de su practicidad, la calidad de estas tortillas envasadas no siempre es la esperada.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) llevó a cabo un estudio en el que analizó más de 30 variedades de tortillas de patatas disponibles en supermercados españoles. La evaluación incluyó aspectos como el sabor, el valor nutricional y el precio, y los resultados confirmaron la percepción general: la mayoría de estas tortillas no cumplen con las expectativas de sabor.
De las 33 muestras analizadas, 22 no lograron pasar la prueba de degustación realizada por un grupo de chefs expertos. Los puntos débiles más comunes fueron la textura arenosa, la falta de jugosidad, las patatas duras y una escasa fusión con el huevo. Las tortillas con cebolla fueron las que obtuvieron las calificaciones más bajas. En términos nutricionales, aunque la mayoría obtuvo una calificación aceptable en el Nutriscore, algunas presentaron un alto contenido de sal y aditivos cuestionables, como el benzoato de sodio, que podría estar relacionado con problemas de salud.
A pesar de los resultados negativos, algunas tortillas se destacaron. La mejor opción con cebolla es la de Mercadona, aunque contiene el mencionado aditivo. Por otro lado, la tortilla Al punto de Dia es una alternativa sin E211. En cuanto a las tortillas sin cebolla, la Corral de Monegros Fresca es la mejor calificada, aunque también incluye el aditivo. La tortilla Auchan de Alcampo es destacada como una opción más saludable. En la parte inferior de la lista, la OCU identificó a las tortillas de El Corte Inglés y Floristán como las de peor calidad.



