Luego de un largo periodo de inclemencias climáticas, España comienza a ver un respiro. Tras más de diez borrascas consecutivas, las reservas de agua en los embalses han alcanzado los 265 hectómetros cúbicos, lo que equivale al 83% de su capacidad total. Este aumento ha resultado en un total acumulado de 46.494 hectómetros cúbicos de agua, superando significativamente los 32.453 hm3 del mismo período del año anterior, según el Ministerio para la Transición Ecológica.

Esta mejora en los niveles de agua representa un incremento del 0,57% y se acerca al récord histórico de 2013, cuando se registraron 47.469 hectómetros cúbicos. Sin embargo, la actual acumulación de agua contrasta con la media de la última década, que se sitúa en 30.059 hm3. Las lluvias han sido especialmente notorias en la vertiente Atlántica, mientras que su impacto en la cuenca Mediterránea ha sido más limitado, destacando la intensa precipitación en San Sebastián con 81,9 litros por metro cuadrado.

A pesar de que se han observado descensos moderados en algunas cuencas, como Galicia Costa y Tajo, la mayoría de los sistemas hídricos se mantienen por encima del 90% de su capacidad. Las cuencas internas del País Vasco lideran el ranking con un 95,2%, seguidas por otras como Galicia Costa y el Cantábrico Oriental. Este aumento en la capacidad hídrica es un claro reflejo de un trimestre marcado por lluvias persistentes y un significativo deshielo, contribuyendo a que casi todos los embalses superen el 50% de su nivel de llenado.