La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) confirmó que no hubo fraude ni intentos de golpe durante las elecciones presidenciales de 2025 en Honduras, donde fue elegido Nasry "Tito" Asfura, del Partido Nacional. En una presentación realizada en Tegucigalpa, el líder de la misión, Francisco Assis, destacó que los observadores pudieron verificar el respeto a la voluntad popular, a pesar del ambiente polarizado y las acusaciones que surgieron tras el escrutinio.

Durante la exposición del informe final, Assis enfatizó la importancia de que el presidente electo haya ganado legítimamente y afirmó: "No ha habido fraude electoral, eso es fundamental para la vida democrática". Además, se descartaron temores de un posible "golpe constitucional" y se resaltó la transparencia del proceso electoral, aunque se hicieron observaciones sobre la tensión política existente en el país.

El informe también señala que las elecciones, celebradas el 30 de noviembre de 2025, tuvieron lugar en un contexto de alta polarización y conflictos institucionales. La MOE-UE advirtió sobre la utilización política de instituciones estatales, así como la influencia de las Fuerzas Armadas en la política hondureña. A pesar de que la jornada electoral fue pacífica, se registraron protestas y acusaciones de fraude, y el conteo de votos se extendió por varias semanas, lo que refleja la fragilidad institucional del país. La misión europea recomendó reformas legislativas antes de 2029 para mejorar el marco electoral y fortalecer la independencia del Consejo Nacional Electoral (CNE).