La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) llevó a cabo una sesión el 26 de febrero en Tenejapa, Chiapas, marcando un hito en su historia al salir de la Ciudad de México por primera vez desde la Revolución Mexicana. Este evento simboliza un esfuerzo significativo por acercar la justicia federal a comunidades marginadas, especialmente a los pueblos indígenas, quienes a menudo han sido excluidos del sistema judicial.

La SCJN experimentó una transformación profunda durante la Revolución Mexicana, un periodo caracterizado por cierres judiciales y la suspensión de derechos fundamentales. Antes de 1910, el tribunal funcionaba bajo la influencia del régimen de Porfirio Díaz, pero la situación se volvió crítica con el golpe de Estado de Victoriano Huerta en 1913. Este contexto provocó la clausura de diversos juzgados y una crisis legal que afectó tanto a la capital como a las provincias, con la Corte incapaz de garantizar la protección de los derechos de los ciudadanos.

La restauración del sistema judicial se inició en la década siguiente, tras la promulgación de la Constitución de 1917, que estableció un marco legal que promovía la independencia del Poder Judicial. Este nuevo orden permitió que la elección de los ministros pasara al Congreso, consolidando así un poder judicial más autónomo. La reciente sesión en Chiapas es un paso más hacia la inclusión y el acceso a la justicia para todos los ciudadanos, reafirmando el compromiso de la Corte con las comunidades históricamente desatendidas.