El 12 de marzo, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) llevó a cabo la recuperación y reasignación de un inmueble que posee un valor estimado superior a los 4.000 millones de pesos. Este predio, que en los años noventa perteneció a Darío Echeverry Monsalve, un notorio narcotraficante colombiano extraditado a Estados Unidos, fue objeto de atención mediática tras su intervención.
Echeverry, oriundo de Pereira, se destacó por su papel en la seguridad de envíos de drogas a México mediante barcos pesqueros. Formaba parte de una organización criminal que traficaba mensualmente alrededor de 30 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, utilizando propiedades a nombre de sus cómplices para el lavado de activos.
El inmueble, situado al sur de Cali, en la vía hacia Cañasgordas, tiene una extensión de 3.956 metros cuadrados y había sido ocupado de manera irregular desde 2005. La sentencia de extinción de dominio emitida en 2018 permitió su recuperación formal. La SAE anunció que el predio será entregado al Colectivo Justicia Racial, que planea transformarlo en un museo de la memoria, con el objetivo de documentar los impactos de las políticas antidrogas y dar voz a las víctimas del conflicto.
Camila Mosquera, representante del colectivo, subrayó la relevancia de investigar las consecuencias históricas de estas políticas y convertir el lugar en un espacio de memoria y diálogo. La SAE destacó que esta recuperación se enmarca dentro de su compromiso de destinar bienes afectados por actividades ilícitas a iniciativas sociales que fomenten la reparación y empoderamiento de las comunidades.



