Un enfoque integral para mantener la salud cerebral incluye una alimentación balanceada, actividad física y socialización, según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Sin embargo, un aspecto sorprendente que sugieren es la importancia de reír. Los neurólogos subrayan que cultivar una actitud positiva y evitar el estrés es fundamental, y resaltan que la risa puede ser un poderoso aliado en este sentido. Aunque no se detalla explícitamente la conexión entre risa y estrés, hay consenso entre expertos sobre los beneficios que puede aportar la risa en la reducción de la tensión.
Cuando reímos, se desencadena la liberación de endorfinas y dopamina en el cerebro, sustancias que promueven la relajación y ayudan a mitigar la presión diaria. Un estudio realizado por el Centro Médico de la Universidad de Maryland respalda esta afirmación, indicando que la risa incrementa la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo, lo que contribuye a relajar los músculos y, por ende, a disminuir los niveles de estrés.
Además, la Clínica Mayo ha documentado varios efectos positivos de la risa en su sitio web. En el corto plazo, una buena carcajada puede liberar tensiones y provocar cambios fisiológicos, desde la estimulación del sistema cardiovascular hasta la relajación muscular. La disminución de la presión arterial y del ritmo cardíaco tras una risa genera una sensación inmediata de bienestar. A largo plazo, la risa no solo mejora el estado de ánimo, sino que también fortalece el sistema inmunológico, ayuda a combatir el estrés y puede incluso ofrecer un alivio natural del dolor.



