La prisión preventiva se considera una de las medidas más controvertidas y severas dentro del sistema penal en Perú. Este tipo de detención implica que un individuo es privado de su libertad a pesar de no haber sido declarado culpable, manteniéndose su presunción de inocencia. Recientemente, el 33 Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima decidió imponer a Adrián Villar Chirinos una prisión preventiva de nueve meses debido a su implicación en el atropello y posterior fuga que resultó en la muerte de la deportista Lizeth Marzano. Este caso ha reavivado el debate sobre las condiciones y límites de esta figura legal.

La decisión judicial se fundamentó en la gravedad de los cargos, el riesgo de que Villar pudiera evadir la justicia y su escaso arraigo en la comunidad. El juez examinó los argumentos presentados por la Fiscalía, que sostiene que Villar embistió a Marzano en la avenida Camino Real de San Isidro, no brindó asistencia a la víctima y se dio a la fuga, lo que indica una intención deliberada de eludir su responsabilidad legal.

La defensa de Villar intentó demostrar su arraigo a través de documentación familiar y académica, pero la investigación reveló que no contaba con un domicilio fijo, ya que la dirección indicada no pertenecía a él ni a sus familiares directos. Además, los documentos universitarios y laborales no corroboraron su actividad académica o vínculo laboral vigente, lo que generó dudas sobre su permanencia en el país. Estas inconsistencias llevaron al juez a considerar el riesgo de fuga como un hecho concreto, especialmente tras la conducta evasiva mostrada por Villar luego del accidente.

En Perú, la prisión preventiva se regula por el artículo 268 del Código Procesal Penal, y su aplicación es exclusivamente facultad de un juez a solicitud del Ministerio Público. Esta medida cautelar busca garantizar la presencia del investigado durante el proceso penal y prevenir que interfiera en la investigación o se escape de la justicia, siendo considerada como una opción extrema que debe ser justificada adecuadamente.