La participación de la selección colombiana en el Mundial de Francia 1998 es recordada como una de las más frustrantes de su historia futbolística. A pesar de las expectativas que generaba el equipo, la controversia provocada por Faustino "el Tino" Asprilla en la concentración del equipo fue un factor clave que evidenció las tensiones internas y desató un escándalo que incluso llegó a involucrar al presidente de la República en un intento de mediación.

Asprilla, quien en ese momento era considerado el jugador colombiano con mayor proyección internacional, fue expulsado de la concentración, lo que dejó a la selección sin su principal figura ofensiva. Este episodio marcó un punto de inflexión en lo que muchos consideraban la primera gran generación del fútbol colombiano, que se desvaneció de manera abrupta durante el torneo.

Previo al Mundial, las dudas ya comenzaban a surgir sobre la capacidad de los referentes del equipo, como Carlos "el Pibe" Valderrama y Freddy Rincón, debido a su edad y el rendimiento del plantel dirigido por el "Bolillo" Gómez. A pesar de un inicio prometedor en las eliminatorias, donde Asprilla brilló con actuaciones destacadas, la selección sufrió una serie de derrotas que minaron su confianza y culminaron en una actuación decepcionante en la competencia mundial.