En un comunicado emitido este jueves, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) aseguró que su estrategia de disuasión y defensa permanece robusta en todos los aspectos operacionales. Esta afirmación se produce en el contexto de la reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha generado repercusiones en toda el área de Oriente Próximo.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó que las fuerzas militares continúan en estado de alerta y que el Comandante Supremo Aliado en Europa, Alexus G. Grynkewich, está realizando ajustes necesarios en la postura de la Alianza para salvaguardar la seguridad de todos sus miembros. Esta declaración se da después de los recientes ataques indiscriminados de Irán en la región, así como tras un ataque específico registrado en Turquía.

Además, la OTAN anunció un aumento en su nivel de preparación frente a la amenaza de misiles balísticos. Martin L. O'Donnell, portavoz del Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa, explicó que esta decisión se tomó tras la exitosa intercepción de un misil iraní, recomendando que la defensa antimisiles se mantenga en un nivel elevado hasta que la situación se estabilice. Los aliados expresaron su unánime apoyo a estas medidas durante la reunión del Consejo del Atlántico Norte.