Naciones Unidas expresó su preocupación por el aumento de la actividad militar en Yemen y en los países de la región. Además, volvió a condenar los ataques transfronterizos atribuidos a los rebeldes hutíes contra Arabia Saudita y advirtió sobre las consecuencias de la escalada de tensión para la población y el conjunto del área.

El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, sostuvo en una conferencia de prensa que la organización mantiene su condena a las acciones de los hutíes. Entre ellas mencionó los intentos de atacar Riad y las ofensivas dirigidas contra instalaciones civiles y energéticas ubicadas en distintos puntos del territorio saudí.

Dujarric también señaló el impacto de la intensificación de las operaciones militares sobre los habitantes de Yemen. En particular, Naciones Unidas puso el foco en las ofensivas lanzadas por los hutíes en las provincias de Taiz, Lahj y Marib, dentro de una escalada que, según la organización, trasciende las fronteras y afecta a toda la región.

“Seguimos profundamente preocupados por la actual escalada militar en Yemen y sus alrededores”, reiteró el portavoz de António Guterres. En ese marco, reclamó a los actores involucrados que reduzcan la tensión y eviten nuevas acciones capaces de agravar el conflicto.

En la misma línea, el representante instó a todas las partes a cumplir con sus obligaciones conforme al Derecho Internacional Humanitario y recordó la vigencia de las normas que regulan la protección de la población durante los conflictos armados.