La falta de lluvias que afecta a distintas zonas de Honduras llevó a las autoridades a diseñar una estrategia orientada a almacenar agua durante la temporada lluviosa y utilizarla durante los períodos de escasez. La propuesta busca complementar la atención de las consecuencias inmediatas de la sequía con obras de infraestructura hídrica destinadas a las comunidades más expuestas.

La iniciativa contempla aprovechar maquinaria entregada a las municipalidades para construir instalaciones de captación y almacenamiento. Estos reservorios estarían destinados principalmente a actividades agropecuarias y, en determinadas zonas, también podrían contribuir a mejorar la disponibilidad de agua para la población.

Como parte de la planificación, se busca identificar con anticipación los lugares más adecuados para levantar las obras. Estudios técnicos realizados con el acompañamiento del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) localizaron aproximadamente 2.000 sitios con condiciones apropiadas para instalar cosechadoras de agua.

La información apunta a orientar la asignación de inversiones de acuerdo con las características de cada territorio y su nivel de vulnerabilidad frente a la falta de agua. El objetivo es que la respuesta no quede limitada a la emergencia, sino que avance hacia una planificación de infraestructura hídrica en comunidades que enfrentan de manera recurrente períodos de sequía.

La identificación de los puntos permitiría establecer prioridades para la construcción de reservorios y organizar el uso de la maquinaria disponible. De este modo, las autoridades pretenden contar con una herramienta para conservar agua durante la época de lluvias y disponer de ella cuando las condiciones climáticas reduzcan la oferta para el sector agropecuario y, en algunos casos, para la población.