El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que el agravamiento del hambre en la República Democrática del Congo (RDC) está debilitando la capacidad de respuesta frente al brote de ébola, declarado el pasado 15 de mayo. Hasta el momento, la epidemia dejó más de 1.480 muertos y 3.360 casos confirmados, según los datos incluidos en el informe de la agencia de Naciones Unidas.

“El ébola se alimenta de los retrasos, el miedo y el hambre”, señaló el director ejecutivo interino del PMA, Carl Skau. El funcionario sostuvo además que “detener este brote requiere que todos estén implicados y que las comunidades estén en el centro” de la estrategia sanitaria.

La agencia remarcó que la asistencia alimentaria resulta clave para contener la expansión del virus, ya que puede ayudar a que las familias permanezcan en sus hogares, fortalecer la confianza de las comunidades y facilitar el desplazamiento de los equipos médicos. En ese marco, reclamó financiación “inmediata” para sostener sus operaciones en el país.

El PMA estimó que necesita 293,6 millones de dólares —unos 256,3 millones de euros— para mantener sus tareas en la RDC. El monto contempla tanto la asistencia alimentaria en las zonas afectadas como la logística de emergencia. “La asistencia alimentaria está en primera línea de la contención del ébola”, afirmó Skau, quien también pidió contar con recursos para ampliar la respuesta antes de que el brote supere la capacidad disponible para enfrentarlo.