Al menos 20 personas murieron y otras 32 resultaron heridas durante la madrugada de este miércoles por una serie de bombardeos contra instalaciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de milicias mayoritariamente chiíes vinculadas con Irán, en Irak. Los ataques fueron atribuidos a fuerzas de Estados Unidos y Arabia Saudita.

Las FMP informaron que el balance de víctimas es preliminar y advirtieron que podría aumentar mientras avanzan las tareas de evaluación en las zonas afectadas. Los bombardeos alcanzaron posiciones ubicadas en las provincias de Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Kerbala y Diyala, y provocaron daños en edificios, vehículos y equipamiento militar.

A través de un comunicado, la coalición denunció una “peligrosa escalada” y una “violación de la soberanía iraquí”. Las FMP forman legalmente parte del Ejército de Irak, aunque no están integradas a las Fuerzas Terrestres regulares: funcionan como una rama militar independiente, con estructura y presupuesto estatales.

Varias facciones de las milicias iniciaron procesos para entregar sus armas al Estado, en medio de la presión del Gobierno central y de actores internacionales. Las FMP también fueron blanco de otros bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel en el marco de la escalada bélica en Oriente Próximo.