La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia sobre los riesgos para la salud que presenta la lluvia ácida, a raíz de las nubes oscuras observadas en Teherán, capital de Irán, tras los recientes ataques de Israel a instalaciones petroleras. Las autoridades locales han instado a la población a permanecer en sus hogares para evitar la exposición a la contaminación ambiental.
Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, comentó que la situación actual, con el bombardeo de depósitos de petróleo y refinerías, genera incendios que comprometen la calidad del aire. "Es fundamental que la población siga las recomendaciones de salud pública debido a la posible toxicidad de la lluvia que puede combinarse con contaminantes", señaló durante una conferencia de prensa desde Ginebra.
Lindmeier también mencionó que, aunque la organización está en contacto con las autoridades iraníes, aún se desconoce el impacto sanitario exacto de la lluvia contaminada. Factores como la dirección del viento y la cantidad de contaminantes juegan un rol crucial en el nivel de riesgo para los ciudadanos. Además, se enfatizó la importancia de controlar los incendios para limitar la propagación de cualquier sustancia nociva al aire y al agua.



