El Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) ha emitido una alerta sobre los graves riesgos que representa la obesidad, enfatizando que esta condición no es solo un problema estético, sino que está estrechamente relacionada con el desarrollo de al menos 17 tipos de cáncer. Además de incrementar el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y afecciones cardiovasculares, el exceso de peso también puede provocar trastornos osteoarticulares.
La Dra. Gabriela Pezoa Villanueva, especialista del Departamento de Promoción de la Salud, Prevención y Control del Cáncer del INEN, señala que la obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial. Esto implica que su aparición es influenciada por diversos factores, incluyendo hábitos alimenticios inadecuados, falta de actividad física, predisposición genética y condiciones ambientales que fomentan el aumento de peso.
Según la experta, el exceso de tejido adiposo actúa como un órgano que genera hormonas y sustancias inflamatorias, alterando el funcionamiento celular normal. Estas alteraciones pueden resultar en daños al ADN y un crecimiento celular descontrolado, procesos que están relacionados con el inicio de diversos tipos de cáncer. Además, la resistencia a la insulina y la inflamación crónica son mecanismos biológicos que facilitan el desarrollo de tumores en distintos órganos.
El INEN también destaca que el entorno puede jugar un papel crucial, ya que ciertas sustancias químicas presentes en el ambiente pueden combinarse con la obesidad para aumentar el riesgo de cáncer. Entre los tipos de cáncer más vinculados a la obesidad se encuentran el de mama, ovario y colon, donde el exceso de grasa corporal puede incrementar la producción de hormonas que elevan la exposición hormonal, especialmente en mujeres postmenopáusicas.



