La preocupación por la lentitud en los procesos judiciales se ha convertido en un tema recurrente entre quienes se encuentran inmersos en trámites legales. Tanto individuos como profesionales del derecho experimentan el efecto de los constantes retrasos, que generan incertidumbre y desconfianza en el sistema de justicia.

Susanna Capdevila, abogada y activa en redes sociales, ha abordado este tema en su cuenta de TikTok. Según Capdevila, la causa principal de esta lentitud radica en la escasez de recursos, tanto humanos como tecnológicos. La falta de personal y herramientas adecuadas no solo ralentiza la administración de justicia, sino que también satura a los equipos de trabajo en tribunales y juzgados, complicando aún más la situación.

Este cúmulo de deficiencias genera un efecto dominó que impacta en la eficiencia del sistema. La carencia de empleados judiciales se traduce en una acumulación de expedientes y en plazos indefinidos. La abogada también menciona que la obsolescencia tecnológica y la burocracia excesiva añaden más obstáculos, convirtiendo la lentitud en una característica estructural que solo podrá ser modificada con un esfuerzo político real y sostenido. Para aquellos que enfrentan demoras, mantenerse informados y buscar alternativas, como la mediación, puede ser fundamental para avanzar en sus casos.