El Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña ordenó al Registro de la Propiedad de Betanzos que inscriba a nombre del Estado español el Pazo y Torres de Meirás, situado en el municipio de Sada. La medida implica que el inmueble dejará de figurar registralmente como propiedad de los herederos de Francisco Franco.

La decisión consta en un auto dictado a partir de las actuaciones realizadas por la Abogacía del Estado, luego de que el Tribunal Supremo confirmara que la titularidad del pazo corresponde al Estado y no a la familia Franco. El juzgado también dispuso la cancelación de las inscripciones registrales que resulten contradictorias con ese dominio.

Contra el auto se puede presentar un recurso de reposición dentro de los cinco días posteriores a su notificación. La resolución judicial se conoce después de que el Tribunal Supremo rechazara los recursos interpuestos por los hermanos Martínez-Bordiú Franco y ratificara que la propiedad pertenece al Estado.

La Sala de lo Civil del máximo tribunal había concluido por unanimidad que, desde 1938, el Pazo de Meirás estuvo destinado al servicio de la Jefatura del Estado. Según esa sentencia, sus ocupantes no pudieron poseer la finca en calidad de dueños, al menos hasta la década de 1990, cuando la Administración dejó de prestarle todo tipo de servicio. Por ese motivo, no se había cumplido el plazo legal de 30 años necesario para adquirir la propiedad.