La Fuerza de Infantería de Marina desplegada en Rumanía participó en el ejercicio táctico “Eagle Arrow”, organizado para evaluar la capacidad de reacción y despliegue del grupo de combate multinacional emplazado en el flanco este de la OTAN y liderado por Francia. La actividad se desarrolló durante varios días, con la participación de tropas francesas y belgas, en un escenario operativo de alta intensidad y ante una situación de crisis simulada.

El ejercicio comenzó con la activación de una alarma que representaba el inicio de una crisis. A partir de ese momento, el batallón puso en marcha los procedimientos de alistamiento y despliegue. En menos de 48 horas, las unidades llegaron a la zona designada, ocuparon sus posiciones y comenzaron a organizar el dispositivo defensivo.

Como parte del entrenamiento, se limitó el uso de radios y de los sistemas de información y comunicaciones. El objetivo fue priorizar procedimientos alternativos de mando y control, según explicó el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).

Durante el ejercicio, las secciones realizaron patrullas diurnas y nocturnas para asegurar el perímetro, controlar los accesos y detectar posibles amenazas. Las actividades también permitieron reforzar la coordinación entre binomios y equipos, la capacidad de liderazgo de los mandos y la aplicación de técnicas, tácticas y procedimientos propios de la Infantería de Marina en un entorno operativo exigente.