El Gobierno de China expresó su rechazo a la multa de 550 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a AliExpress, la plataforma de comercio electrónico perteneciente al grupo Alibaba. La sanción responde a la falta de medidas suficientes para impedir la venta de productos ilegales, fraudulentos y peligrosos dentro del servicio.

Un portavoz del Ministerio de Comercio chino manifestó la “profunda insatisfacción y seria preocupación” de las autoridades ante la decisión de Bruselas. “China insta a la UE a que deje de abusar de su poder discrecional explotando la ambigüedad de las disposiciones legales y a que trate a las empresas chinas con equidad y justicia”, sostuvo.

Pekín también acusó a la Unión Europea de utilizar la regulación de plataformas como un instrumento para levantar barreras digitales y aplicar medidas discriminatorias contra las compañías chinas de comercio electrónico. “China se opone firmemente” a esas prácticas, afirmó el funcionario, quien aseguró que el Gobierno respaldará a las empresas que recurran a la vía legal para proteger sus derechos y adoptará “medidas enérgicas” para defender sus intereses.