La abogada de la mujer que denunció al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha presentado un conjunto de evidencias al juzgado que incluyen registros de llamadas, mensajes de WhatsApp y grabaciones de audio, en el marco de un caso de presunta agresión sexual. En su argumentación, la letrada insistió en que estos elementos son de carácter íntimo y muy sensibles, y que su divulgación podría poner en peligro la identidad y seguridad de su clienta.
Luego de que el tribunal negara la solicitud de reserva absoluta sobre las pruebas, el abogado Jorge Piedrafita elevó un escrito al Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid, demandando que se garantice la confidencialidad de los materiales presentados. Según Piedrafita, la decisión del juez de permitir un acceso irrestricto a los datos no solo es insuficiente para proteger a la denunciante, sino que también podría acarrear un daño irreversible si se filtran nuevamente detalles de la causa.
Entre las medidas solicitadas, el abogado propone que las pruebas sean revisadas únicamente en el juzgado, en presencia de personal judicial, para limitar el acceso a las partes implicadas y así prevenir cualquier posible filtración. A pesar de que el juez ha compartido las evidencias con la defensa de González y el Ministerio Fiscal, rechazó la petición de un examen exclusivo en sede judicial, argumentando que ya se están utilizando canales seguros para preservar la confidencialidad de la información.


