La Catedral de Sal de Zipaquirá se alista para recibir a miles de visitantes en la próxima Semana Santa, ofreciendo un programa que combina espiritualidad, cultura y turismo en uno de los templos subterráneos más destacados de Colombia y Latinoamérica.
Ubicada a 180 metros bajo la superficie en una antigua mina de sal, esta impresionante construcción es considerada una de las principales atracciones del turismo religioso y cultural en el país. Durante esta temporada, el complejo ha diseñado una agenda que incluye celebraciones litúrgicas, recorridos simbólicos y diversas actividades culturales, buscando que tanto peregrinos como turistas experimenten un espacio de fe, reflexión y asombro.
La Catedral de Sal se convierte en el corazón del turismo religioso en Colombia durante esta festividad, con un notable aumento en la llegada de visitantes de más de 100 países. Los asistentes podrán participar en celebraciones en diferentes horarios, recorrer el Vía Crucis con 14 estaciones talladas en roca de sal y visitar las tres naves principales que representan los hitos de la vida de Jesucristo. Este recorrido subterráneo ofrece la oportunidad de admirar esculturas monumentales y elementos arquitectónicos que invitan al recogimiento espiritual y a la apreciación estética, consolidando a la Catedral como un símbolo del ingenio y la historia de la región.



