La bolsa de valores de São Paulo registró un incremento del 0,28% este miércoles, marcando su tercera jornada consecutiva de ganancias. Este crecimiento se produce en un contexto de gran volatilidad, impulsado por la situación bélica en Oriente Medio y los problemas financieros que enfrentan importantes empresas como Raízen y Pão de Açúcar.

El índice Ibovespa, principal indicador del mercado brasileño, cerró la jornada en 183.969 puntos, destacándose de las tendencias que se observan en Wall Street. Por su parte, el real brasileño tuvo una apreciación del 0,38% frente al dólar, que finalizó el día cotizando a 5,158 reales tanto para la compra como para la venta en el mercado cambiario.

El mercado se vio especialmente afectado por la noticia de Raízen, una firma conjunta entre Cosan y Shell, que comunicó un acuerdo extrajudicial con sus acreedores para reestructurar deudas que ascienden a 65.100 millones de reales (aproximadamente 12.500 millones de dólares). Las acciones de esta compañía fueron las más perjudicadas del día, con una caída del 5,8%. Asimismo, Pão de Açúcar, la cadena de supermercados, también sufrió una baja del 4,1% tras anunciar un acuerdo similar para renegociar su deuda. En el ámbito internacional, los inversores continúan atentos a las implicaciones del conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, especialmente en lo que respecta al mercado energético, donde el precio del petróleo se incrementó cerca de un 5% en el día.