Fráncfort, 9 de marzo (Redacción Medios Digitales) - La Bolsa de Fráncfort abrió con una caída del 2,5 % debido a que el precio del barril de petróleo superó los 100 dólares, un fenómeno no observado desde el año 2022, cuando se produjo la invasión rusa a Ucrania. Este incremento se produce en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, lo que ha generado preocupación en los mercados financieros.
El índice DAX 40, que agrupa a las principales empresas alemanas, se posicionó en 22.998,94 euros tras esta fuerte baja. La incertidumbre se intensifica ante la posibilidad de que el estrecho de Ormuz pueda permanecer cerrado más tiempo del esperado, especialmente después de que Mojtaba Jameneí, hijo del ayatolá Alí Jameneí, asumiera el liderazgo supremo en Irán, lo que ha avivado los temores geopolíticos en la región.
En medio de esta situación, el precio del crudo Brent experimentó un aumento del 29 % alcanzando casi los 120 dólares, aunque luego retrocedió tras informes de que los ministros de Finanzas del G7 están considerando utilizar las reservas de petróleo junto a la Agencia Internacional de la Energía. Por otro lado, el gas en Ámsterdam también vio un incremento del 30 % en su precio, aunque posteriormente se ajustó a 61,80 euros por megavatio hora. En lo que respecta al DAX, todos sus componentes sufrieron caídas, destacándose las pérdidas de Siemens Energy, Heidelberg Material e Infineon, entre otros.



